La naturaleza o causa de muchos de los fenómenos que ocurren en el mundo aún no se comprende completamente. Uno de ellos es la conexión interna inseparable de los gemelos. Una confirmación de su “alma común” es la historia que tuvo lugar en el Massachusetts Memorial Hospital en Worcester, Massachusetts, en el año 1995.



El 17 de octubre, sin esperar doce semanas antes de la fecha límite del parto, las gemelas Kyrie y Brielle Jackson nacieron. 


La historia del bebé sano al lado de su gemelo moribundo ocurrió en 1995, en el Massachusetts Memorial Hospital. Dicho centro está Worcester, Estados Unidos. La madre de las gemelas que luego se llamarían Kyrie y Brielle Jackson había tenido un embarazo normal. Sin embargo, entró inesperadamente en labores de parto unas 12 semanas antes de la fecha prevista. ¡Faltaban cuatro meses para que las bebés acabaran de formarse!


A pesar de ser casos sumamente complejos, los médicos lograron que ambas niñas nacieran con vida. Y lo normal en bebés prematuros es que pasen un tiempo en la incubadora. Por lo tanto, colocaron a cada bebé en una incubadora distinta. Ese es el procedimiento normal, para evitar que los recién nacidos se transmitan posibles infecciones entre sí. El poner al bebé sano al lado de su gemelo moribundo vendría después.


Mientras fueron pasando los días, se notó el desarrollo desigual entre una y otra hermana. La pequeña Kyrie fue mejorando de forma considerable, respondía bien a los tratamientos y se acercaba a la normalidad. Su desarrollo era más que correcto. Sin embargo, su hermana Brielle presentaba problemas de oxígeno y en el corazón. A medida que la primera mejoraba, la otra empeoraba. Comenzó a ponerse de color azul, lo cual es grave, así que ya nadie tenía muchas esperanzas de que sobreviviera.


¿Cómo una enfermera provocó el milagro?


Una de las enfermeras del hospital pidió permiso a los padres para emplear una técnica no muy conocida en Estados Unidos. Según ella, la habían practicado con cierto éxito en algunos países de Europa. ¿En qué consistía dicha práctica? En colocar al bebé sano al lado de su gemelo moribundo. Aunque visto desde la frialdad del sentido común parece una locura, los padres estaban desesperados. No sabían qué más hacer para salvar a su pequeña, así que aceptaron.



Lo que ocurrió luego ya es cosa de película, aunque no es un invento, todo pasó de verdad. Al poner a las dos gemelas juntas, Kyrie, la sana, estiró su bracito para rodear con él a su hermana. De manera casi instantánea, milagrosa, Brielle alcanzó una temperatura normal. Y no solo eso, también comenzó a tomar el color habitual de un bebé.


Esto, por supuesto, hizo que todos los presentes lloraran y no cupieran en sí de la sorpresa. Sobre todo los padres, que ya se habían hecho la idea de que perderían a una de sus niñas. La historia es tan sorprendente que, si no hubieran testigos y fotografías del incidente, nadie la creería. Luego, fue dejado el bebé sano al lado de su gemelo moribundo. Ambas siguieron creciendo bien y, de hecho, más rápido que cuando estaban por su cuenta.


Las gemelas se hacen virales


Cuando las fotos del suceso llegaron a Internet, se provocó la reacción normal para tal milagro: se hicieron virales. Nadie quería dejar de compartir la historia. Principalmente la imagen de la pequeña Kyrie abrazando a su hermana emocionó a mucha gente alrededor del mundo. Las personas bautizaron a dicha fotografía como “el abrazo salvador”.


Luego de algunas semanas en el hospital, finalmente se le dio el alta a las pequeñas gemelas. La historia del bebé sano al lado de su gemelo moribundo ya era un fenómeno mundial. Incluso, muchos medios de comunicación habían publicado trabajos sobre el tema y querían seguir explotándolo. Por tanto, el acoso a los padres de Kyrie y Brielle se hizo insoportable. Hasta tuvieron que cambiar su número de teléfono para dejar de recibir llamadas de periodistas.


Estas gemelas volvieron a ser descubiertas por periodistas a la edad de 16 años, recordando su increíble historia. Para entonces, ambas estaban en excelentes condiciones de salud. Contaron, además, que su relación de cercanía se mantuvo siempre. Tras salir del hospital, siguieron durmiendo juntas durante su infancia y fueron mejores amigas. Y en el centro médico donde todo ocurrió supieron aprender del asunto. Continuaron empleando esta práctica en casos similares de gemelos recién nacidos.