La muerte de animales se ve con mucha frecuencia en estos tiempos, casi siempre pasando de ser percibida. No fue el caso de la gorila más famosa del Congo, quien dijo adiós a finales del mes pasado.



El comunicado sobre el hecho decía: “Ndakasi dio su último aliento en los amorosos brazos de su cuidador y amigo de toda la vida, Andre Bauma”. La gorila murió el 26 de septiembre de 2021 luego de una enfermedad prolongada. Cuentan que poco después de que la detectaran los especialistas, se deterioró rápidamente. La gorila más famosa del Congo murió en el orfanato de gorilas en Virunga, con 14 años de edad. Se trata del parque nacional más antiguo de África en la República Democrática del Congo.


La tristeza del cuidador por la perdida


“Es con una profunda tristeza que Virunga anuncia la muerte de la amada gorila de montaña huérfana, Ndakasi. Estuvo bajo la responsabilidad del Centro Senkwekwe del parque durante más de una década”. Comunicaron después de que la gorila más famosa del Congo falleció. Bauma resultó el más afectado ya que establecía una conexión muy fuerte con Ndakasi. Al pasar el acontecimiento triste dio unas declaraciones:


“Fue un privilegio apoyar y cuidar a una criatura tan amorosa. Poseía una naturaleza dulce y gran inteligencia. Me ayudó a comprender la conexión entre los humanos y los grandes simios. Además de por qué deberíamos realizar lo que esté a nuestro alcance para protegerlos”. También señaló: “La amaba como a una niña. Su personalidad alegre me hacía sonreír cada vez que interactuaba con ella”. Por ultimo cabe destacar estas palabras: “Todos nosotros en Virunga la extrañaremos. Aunque vamos a continuar eternamente agradecidos por la riqueza que Ndakasi trajo a nuestras vidas durante su tiempo en Senkwekwe”.


La historia de Ndakasi


Ndakasi tenía solo dos meses cuando los guardabosques la encontraron. Estaba sujeta al cuerpo sin vida de su madre, que había sido abatida a tiros por milicianos armados en 2007. Bauma cuidó de ella con esmero esa primera noche, abrazándola contra su pecho desnudo. Continuó haciéndolo desde entonces hasta sus últimos minutos. No poseía más parientes de la familia Kabirizi en ese lugar. Así que los guardabosques decidieron que era demasiado peligroso dejarla en la naturaleza. Ndakasi sobrevivió pero tuvo un trauma grande por la pérdida de sus parientes.


Por ello fue sometida a un largo período de rehabilitación, que la hizo demasiado vulnerable para regresar al medio natural. La trasladaron al Centro Senkwekwe después de su creación en 2009. Allí la acompañaban otros gorilas de montaña huérfanos. Todo ellos se consideraban demasiado sensibles para regresar a la naturaleza. En declaraciones en 2014, Bauma dijo que quería a Ndakasi como si se tratara de su hija: “Compartíamos la misma cama, jugaba con ella, la alimentaba… puedo decir que soy su madre”. Ndeze, la conocen como su “compañera de fechorías” por el personal del orfanato.


Una zona de peligro para los gorilas


El Parque Nacional Virunga, en el este del Congo, es el hogar de algunos de los últimos gorilas de montaña del mundo. Fue fundado en 1925 y sigue siendo uno de los pocos destinos turísticos de ese país centroafricano. Se transformó en Patrimonio de la Humanidad desde 1979. Acoge a más de un tercio del millar de gorilas de montaña que quedan en el mundo. Sus vecinas Ruanda y Uganda también poseen algunos. Juntos, los tres países tienen una población de más de 1.000.


Los gorilas de montaña viven principalmente en los bosques de los parques nacionales de esa región. Sin embargo, el cambio climático, los cazadores furtivos y la invasión humana representan amenazas para su supervivencia. Unos 700 guardabosques en el parque Virunga arriesgan sus vidas para proteger lo silvestre. Esta región es testigo de más de dos décadas de conflicto armado e inestabilidad. Sobre todo el este de la República Democrática del Congo, se encuentra sumido en un conflicto armado.


Algunos de los grupos tienen su base en el parque, donde a menudo cazan animales. Eso condiciona a que aparezcan muertos o sin sus padres, abandonados en los bosques.