En la actualidad más de 820 millones de personas sufren la falta de recursos básicos para sobrevivir. No obstante, la pandemia es una de las causas que ha agravado las deficiencias en los sistemas mundiales. Sin contar, los problemas y conflictos entre naciones donde el hambre es alarmante. En esta ocasión, te muestro los países más afectados y donde la FAO se esfuerza por erradicar las necesidades.





Nigeria: la crisis alimentaria


Uno de los territorios con mayor dificultad por la privación de sustento es Nigeria. Las cosechas malas y el aumento de los precios en los alimentos han provocado un desequilibrio. Algunas organizaciones lanzaron la premura de intervenir para defender el desarrollo futuro y salvar vidas. El país tiene la tasa de mortalidad infantil más alta en el planeta. Muchos mueren por desnutrición y extrema pobreza.



Desde los enfrentamientos ocasionados en el año 2015 muchas personas se vieron obligadas a vivir en refugios. Además, comenzaron las dificultades para comprar o cultivar comestibles y tener acceso a las ayudas humanitarias. Las complicaciones también se producen en la región del lago Chad y en Camerún. Ya suman 11 millones los que requieren donativos con urgencia para ser salvados.


Madagascar: la devastadora hambruna


Amnistía Internacional declaró que más de un millón de personas sufren en el país y el hambre es alarmante. Muchas de ellas corren el riesgo de morir y el resto lucha por el acceso a gran cantidad de víveres. Lo que existe allí es una situación terrible que demanda ayuda regional y mundial. Fácilmente podría convertirse en una catástrofe humana.



La condición se volvió crítica a mediados del año 2020 por el comienzo de una temporada de escasez agrícola. Además de sufrir la peor sequía reportada en la historia de la isla en más de 40 años. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtió sobre la gravedad del asunto. También, señaló que se necesitan unos 74 millones de dólares para detener este mal. Por eso, las familias han tomado medidas extremas de supervivencia como el trabajo infantil y la venta de sus propiedades.


Sudán del Sur: nación en alto riesgo


La región del norte encabeza la lista de las naciones donde el hambre es alarmante. El documento fue elaborado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y el Programa Mundial de Alimentos. Existen zonas en esta nación donde hay comunidades con amenaza de muerte por inanición. Por otro lado, la violencia y los conflictos son causas que provocan más desastre.



Hace algunos años se experimenta una guerra civil en el país. Súmale también la crisis humanitaria a gran escala que vive el planeta. Aunque se realizó una declaración oficial de que la hambruna se había mejorado, tiempo después se demostró lo contrario. Las personas que sufren de esta situación casi irreversible son casi 5 millones y representan el 40% de la población.


Yemen: donde el hambre es alarmante


El territorio de Yemen corre un grave peligro por el declive económico y las restricciones a la entrada de asistencia humanista. Algunas de las regiones más afectadas son: Amran, Al Jawf y Hajjah. También existe una alarma de emergencia por la terrible epidemia del cólera. Según las estadísticas unos 17 millones que representan el 60% de la población padece desnutrición e inseguridad alimentaria.



Es una región devastada por los conflictos hace más de 6 años y donde los más pequeños no disfrutan de su infancia. Muchas personas han muerto y millones están al borde de la hambruna extrema. Por eso, la ONU ha calificado el entorno como la peor crisis humanitaria del planeta. Un ejemplo de ello son los residentes de Saná, en Yemen, quienes viven un calvario para obtener agua limpia. Otros tienen que sobrevivir a los combates, encontrar comida suficientes y contar con los servicios de vivienda o salud.


Somalia: aumentan los hambrientos 


Fue declarada hambruna en Somalia luego de la muerte de más de 250 mil personas en julio de 2011. Unos 3 millones que representan la 4ta parte de la población sufre de escasez de alimentos. Esta privación es uno de los factores que determina la mortalidad cada vez más visible en el país. A su vez, se enfrentan a la violencia de grupos armados y una sequía muy fuerte. 



La situación de las familias poseedoras de cultivos agrícolas y ganaderos empeora con rapidez. La pérdida de los medios y productos básicos de subsistencia restringen el acceso a una alimentación adecuada. Así mismo se empobrecen los hogares debido a las malas cosechas y la falta de ganado. Más de 360 mil niños están desnutridos y unos 6 millones requieren urgentemente de ayuda humanitaria.


Haití: elevados niveles de carencias


En el caso de América Latina tenemos varios países donde el hambre es alarmante. Comencemos por Haití donde el SARS Cov 2 y las malas cosechas han provocado una situación grave de inseguridad alimentaria. Más de 4 millones de personas sufren este estado y 1,2 millones están en circunstancias de urgencia. Los valores aumentan cada año con respecto al anterior.





Honduras, El Salvador y Guatemala: aguda inseguridad alimentaria


En los tres países mencionados se conoce que el hambre es alarmante. Además, presume una escalada en la escasez de víveres debido a los problemas económicos del COVID-19 y los huracanes Eta e Iota. También se detalla que algunos meteoros grandes dañaron extensiones de tierras cultivables y los medios e infraestructura de los sectores productivos. Lo que resulta una caída de suministro pesquero, ganadero y de transporte además de provocar el alza en los precios.



Sin contar que el cierre obligatorio por la pandemia redujo el empleo que trajo consigo varias consecuencias. Algunas de ellas son la pérdida de ingresos en las familias y un acceso mínimo a los recursos básicos. Las condiciones en Honduras van en decadencia, así como en Guatemala ya existen varias personas con alto riesgo de inanición. Para El Salvador la ONU estima que un millón caerá en una situación de emergencia.


Según los resultados de la investigación anual que realiza las Naciones Unidas sobre el hambre se pronostica un aumento. En solo 5 años son decenas de millones los que se suman a las personas que sufren subalimentación crónica y malnutrición. Por eso, el mundo necesita erradicar este problema y poner fin porque, sin dudas, el hambre es alarmante.