Más de 700 millones de personas contraen enfermedades que transmiten los mosquitos. Son animales muy pequeños pero que pueden llegar a causar la muerte de miles. Estas son ocho de ellas con sus síntomas y las formas para evitarlas. 





El Dengue: mejor prevenir… 


El dengue es una enfermedad que afecta a lactantes, niños y adultos. Los síntomas van desde una fiebre moderada hasta muy alta, acompañada de una severa molestia en la cabeza. También presentan dolor muscular y detrás de los ojos, y sarpullido. Puede evolucionar a estados graves, caracterizándose como choque, mostrando dificultad para respirar, sangrado severo y complicaciones en los órganos. No existe una vacuna o medicina específica para su tratamiento. 



Tiene un patrón de mayoría de casos según las estaciones del año. En el hemisferio sur ocurre en la primera mitad del año mientras que en el hemisferio norte en la segunda. En las Américas el mosquito Aedes Aegypti es el vector que transmite el dengue. Solo existen dos lugares donde este no se encuentra: en Canadá y Chile continental. En Uruguay no se ha presentado evidencia de su padecimiento pero sí de este tipo de mosquito. La prevención y su control deben ser constantes e involucrar tanto a la familia como a la comunidad.


Existen cuatro serotipos de dengue: DENV-1, DENV-2, DENV-3, DENV-4. Todos ellos se encuentran circulando a través de las Américas y algunas veces simultáneos en el mismo territorio. Si contraes alguno de ellos y luego eres infectado por otro diferente tienes mayor posibilidad de agravar o incluso morir. En 2013, el año con mayor número de casos, se registraron 2,3 millones y más de 1 280 muertes.


La Malaria: curable, pero mortal


La malaria es resultado de un parásito Plasmodium transmitido por la picadura de un mosquito infectado. Quienes la padecen suelen presentar fiebre, vómito y dolor de cabeza 10 o 15 días después de haber sido picados. Los parásitos más comunes son el Plasmodium vivax y el P. falaciparum. Mientras que los menos conocidos son el P. malarie y el P. ovale. El P. falaciparum es más peligroso ya que puede llevar a complicaciones renales, cerebrales o incluso a la muerte. 



La cloroquina y primaquina son el tratamiento de elección primaria para este y el P. vivax. Con el objetivo de evitar el riesgo de exposición es recomendable el uso de mosquiteros impregnados con insecticida. Se encuentra presente en 21 países de América. En 18 de estos se registró una disminución considerable de casos durante el período del 2000 a 2012. Siete de ellos están al borde de la eliminación: Argentina, Belice, Costa Rica, Ecuador, El Salvado, México y Paraguay. Otros se hallan en la fase control.


El Mal de Chagas: infección de grandes proporciones


Dada por el parásito Trypanosoma cruzi y transmitida por las heces de los insectos, en su mayoría por las vinchucas. También puede ser a través de las transfusiones de sangre o trasplantes de órganos o al ingerir alimentos contaminados. Una embarazada que lo posea puede pasárselo al bebé por la placenta. Los síntomas de la infección son dolor de cabeza, fiebre, hinchazón, tos y dolor abdominal. A largo plazo puede provocar consecuencias irreversibles y crónicas en el sistema nervioso, digestivo y el corazón. Es casi 100 % curable si es tratado en sus etapas iniciales con las drogas benznidazol o nifurtimox.



Es endémica de 21 países de América y afecta entre 6 y 8 millones de personas. En el siglo XX causó más muertes que todas las enfermedades tropicales juntas. En la actualidad se registran 28 mil casos cada año y 8 mil recién nacidos son contagiados durante la gestación. Para su reducción se realizan fumigaciones en los interiores de las casas.


Leishmaniosis: un virus muy letal 


Es causada por un protozoo del género Leishmania, transmitida por la picadura de flebótomos. Tiene un amplio espectro clínico y una variedad de parásitos y vectores que permiten su transmisión. Está relacionada de forma directa con la pobreza pero de igual modo se relaciona con factores ambientales y climáticos. Causa úlceras en la piel y tiene un efecto desfigurativo parecido al de la lepra. También tiende a destruir de manera parcial o total las membranas mucosas de la nariz, boca, garganta, cavidades y tejidos circundantes. 



Su forma más severa provoca fiebre alta, pérdida de peso, hinchazón del bazo y el hígado y anemia. En el 90 % de los casos ocasiona la muerte si no son tratados. Es muy importante participar en acciones para reducir el contacto entre los humanos y los vectores. En especial aquellas que se encuentran más expuestas al contacto. A nivel mundial más de 12 millones de personas están infectadas con leishmaniosis. En Brasil, Etiopía, India y Sudán se encuentran los mayores porcientos de su padecimiento. 


La fiebre amarilla: más que un simple resfriado 


La fiebre amarilla es vírica aguda y hemorrágica, endémica de las áreas tropicales de América Latina y África. Es muy difícil de diferenciar en ocasiones con otras afecciones hemorrágicas virales como el dengue. En su fase inicial causa fiebre, dolor de cabeza y muscular, escalofríos, pérdida del apetito, náuseas y vómitos. En la mayoría de los pacientes los síntomas suelen desaparecer después de 3 o 4 días. Pero un 15% de ellos entran en una segunda fase donde vuelve la fiebre y se dañan algunos sistemas del cuerpo. La función más afectada es la renal. 



La mitad de las personas que la padecen mueren a los 10 o 14 días. Mientras que el resto se recupera sin ningún daño significativo. Esta es una de las enfermedades que transmiten los mosquitos para las cuales no existe ningún tratamiento específico. Lo más importante es prevenirla. La vacuna es la mejor opción, es segura, asequible y muy eficaz. Una sola dosis de ella es suficiente para proporcionar una inmunidad sostenida y proteger de por vida. 


El chikungunya: cuídate de esos mosquitos


Es una de las enfermedades que transmiten los mosquitos infectados. Los involucrados en su transmisión son el Aedes Aegypti y el Aedes Albopictus. Los síntomas suelen presentarse entre los 4 y los 8 días después de la picadura, pero en cualquier momento del día. Los más comunes son la aparición repentina de fiebre acompañada de dolor en las articulaciones. Esta última puede durar tiempo indefinido luego de padecerla, días, meses o incluso años. Otras evidencias de ella son: dolor muscular y de cabeza, náuseas, fatiga y erupción en la piel.



Las complicaciones graves no son muy frecuentes, pero puede ocasionar en adultos mayores la muerte. No existen vacunas o medicamentos específicos para el chikungunya, el tratamiento es para aliviarla. Su prevención, como en las demás, se consigue al evitar el contacto entre los humanos y los mosquitos. 


El virus del Nilo Occidental


Al igual que la anterior es una de las enfermedades que transmiten los mosquitos infectados a través de su picadura. También es propagada por algunos animales como los pájaros. Puede causar una afectación mortal del sistema nervioso. Ocho de cada diez personas que se infectan no presentan síntomas y quienes los tienen son de forma moderada. Entre los más frecuentes se encuentran: fiebre, dolor de cabeza, cansancio y dolores corporales, náuseas, vómitos y erupción cutánea. Se calcula que 1 de cada 150 casos son graves y causan encefalitis, meningitis, parálisis, o incluso la muerte. 



Los mayores de 50 años y quienes poseen inmunodeficiencia son las más propensas a desarrollarlas. Además de ser transmitida por la picadura también se puede dar por el contacto con animales infectados o la sangre. En la actualidad hay vacunas para los caballos pero no para los humanos. 


Ya conoces más sobre las enfermedades que transmiten los mosquitos y cómo evitarlas. Ahora puedes dialogar con tus amigos sobre el tema y demostrar cuánto conoces. Siempre recuerda evitar el vínculo con los vectores para no tener que padecer ninguna de ellas.