Un tumor es siempre peligroso, pero si está en una zona indispensable para la vida es aún peor. El colon no entra entre las partes más importantes del cuerpo, pero se ubica cerca de otras que sí. Además, es vital en el proceso de excreción, sin el cual no puede sobrevivir ninguna persona. Por eso, es vital detectar cualquier tumoración en él lo más pronto posible. ¿Cómo hacerlo? Asistiendo al médico ante cualquier aparición de los siguientes síntomas del cáncer de colon.



La alteración del sistema digestivo es uno de los principales síntomas del cáncer de colon. Puede provocar dos procesos opuestos, o diarreas constantes o estar estreñido casi todo el tiempo. Esto último puede deberse al crecimiento del tumor. Al ponerse más grande, obstruye el paso de los excrementos a través del colon.


Y no solo puede provocar uno de estos síntomas o el otro. De hecho, lo más común es que los pacientes con este tipo de cáncer experimenten ambos malestares. Por supuesto, no los dos al mismo tiempo, sino por períodos. Primero un tiempo con uno y luego con el opuesto. En general, nunca debes quedarte en casa tras pasar más de dos o tres días estreñido o con diarrea. Si te ocurre no significa que tengas cáncer, pero igual siempre acude al médico para determinar la causa.


Vómitos recurrentes


Cuando el tumor empieza a crecer en los intestinos, hace presión en toda la zona abdominal. Como parte de ese proceso, se juntan y se presionan los órganos que ahí se encuentran. Esto puede provocar náuseas ocasionales o casi constantes. También, en estos casos, es normal que haya vómitos cada poco tiempo. Este es uno de los síntomas del cáncer de colon por el que más personas acuden al médico. Por lo tanto, siempre es un posible aviso de la existencia de un tumor.


Heces fecales con sangre


Se trata del más común de todos los síntomas del cáncer de colon. Casi todas las personas con un tumor en esa zona lo experimentan. Como siempre, no es una prueba definitiva de que sea eso lo que tengas. Sin embargo, este caso es siempre más grave que los malestares anteriores. Sufrirlo no significa obligatoriamente que tengas cáncer, pero sí que tienes algo grave, aunque sea otra enfermedad.


El color de la sangre también puede determinar aspectos en el paciente con cáncer. Si el fluido es rojo, el tumor debe estar en la zona distal del colon y el recto. Si resulta ser negro, entonces el tumor debe estar más próximo al colon en sí. En cualquiera de los casos, al notar este síntoma debes correr al hospital. Además de la enfermedad que te lo esté produciendo, puede causarte anemia.


Calambres abdominales con dolor


Otro de los síntomas del cáncer de colon es el dolor en el abdomen. Este se produce por lo mismo que los vómitos. O sea, el tumor se expande y presiona los órganos de la barriga. También puede que obstruya una parte del tubo intestinal. Los calambres provocados por esta enfermedad suelen darse como dolores muy parecidos a cólicos.



Y puede llegar a ser grave. En el peor de los casos, el tumor cierra por completo el tubo y provoca una obstrucción intestinal. Si llega a esta instancia, se hace necesario una intervención médica de urgencia. Evidentemente, lo mejor es no llegar al escenario más extremo. ¿Cómo puede evitarse? Consultando a tu médico si sientes un dolor abdominal que comience a salirse de los parámetros normales.


Abdomen hinchado persistentemente


A medida que crezca el tumor, puede causar una hinchazón en cierta zona del abdomen. Además de verse abultado, es posible que se endurezca una parte que normalmente sea blanda. Esto puede ocurrir por otras razones, pero si es así, casi siempre desaparece. Con el cáncer es distinto, porque la tumoración no es algo que crezca y luego disminuya por sí sola. Sin tratamiento, lo normal es que solo gane en tamaño o se quede igual. Por lo tanto, si la hinchazón se mantiene persistentemente o empieza a empeorar, corre al médico.


Heces más pequeñas


Otro de los síntomas del cáncer de colon es el estrechamiento del intestino grueso. ¿Por qué ocurre? También por el crecimiento del tumor. Recuerda que este, al expandirse, va aprisionando todo a su alrededor. En esos casos, las heces también comienzan a salir más estrechas o incompletas, ya que su conducto se redujo.


Fatiga sin causa aparente


No es solo uno de los síntomas del cáncer de colon, sino del cáncer en general. Esta enfermedad, en cualquier zona del cuerpo, suele causar fatigas inexplicables. Puede presentarse en forma de mareos repentinos o de agotamiento corporal sin haber realizado ejercicios físicos. Usualmente, dichos síntomas se mantienen durante semanas. A ellos se puede añadir una sensación leve o aguda de falta de aire.


Tener la barriga llena todo el tiempo


Lo normal es que, cuando el cuerpo necesita defecar, se sienta cierta presión en el abdomen. Luego de ir al baño, esa sensación cambia por una de alivio, de vaciamiento. Sin embargo, si tienes un tumor en el colon puede que la segunda parte nunca llegue. En pacientes con ese tipo de cáncer, la sensación de llenura suele ser constante.


Es como si siempre tuvieran ganas de ir al baño, aunque no suelten nada. Esto se debe a que el tumor está situado en la parte distal del colon. Así, la persona siente que la expulsión de heces nunca es completa. Es un síntoma más leve que otros de los anteriormente mencionados, pero muy molesto. Si lo padeces, lo mejor es buscar una opinión profesional.


Bajar de peso involuntariamente


El adelgazamiento inexplicable también puede ser provocado por el cáncer de colon. Este síntoma se hace evidente, sobre todo, si estás llevando tu rutina habitual de esfuerzo físico y de alimentación. O sea, si estás bajando de peso sin haber cambiado nada en lo que comes ni estar haciendo nuevos ejercicios. No necesariamente es prueba de la existencia de un tumor, pero puede avisar de cualquier otro problema del organismo.


Sangrado del recto


Este es otro de los síntomas más comunes del cáncer de colon. ¿Es lo mismo que las heces con sangre? No, porque en este caso se da el sangrado sin defecar. Como resulta evidente, expulsar este fluido por el ano no es normal en ningún caso. Entonces, si te llegara a ocurrir, ya sabes qué hacer: ¡Corre a ver un médico!


El cáncer siempre es un asunto serio y, en la actualidad, muchas personas lo sufren. Sin embargo, que se haya vuelto tan común no significa que tú lo tengas. Si presentas alguno de estos síntomas, tómalo como una alerta y revísate en un hospital, pero no te desesperes. Ninguno significa por sí solo que tengas un tumor.